
Estrategia de inversión de julio
La primera parte de 2026 ha confirmado un entorno todavía favorable para los activos de riesgo, aunque con una lectura menos homogénea y más exigente. La renta variable, la tecnología, la inteligencia artificial y los activos con mayor sensibilidad al ciclo han liderado la rentabilidad, mientras que la renta fija ha tenido una contribución más limitada por la duración adversa y unos diferenciales de crédito ya estrechos.

Estrategia de inversión de mayo
Las materias primas vuelven al centro del análisis, con el petróleo actuando como principal canal de transmisión del riesgo geopolítico. El shock energético ha consolidado un entorno de inflación más persistente y tipos más elevados, donde la elevada concentración en tecnología y la desaceleración del crecimiento global aumentan la vulnerabilidad del mercado ante posibles correcciones.

Estrategia de inversión de abril
El entorno de mercado consolida un cambio de régimen, donde la combinación de incertidumbre geopolítica, presión inflacionista y política fiscal expansiva limita el margen de relajación monetaria. El conflicto energético introduce un sesgo al alza en inflación y ha provocado un ajuste relevante en las expectativas de tipos, con la FED pasando a un escenario sin recortes y el BCE incorporando incluso subidas adicionales

Estrategia de inversión de marzo
El entorno macroeconómico de 2026 refleja una inflación en moderación y un crecimiento global que mantiene resiliencia, aunque dentro de un régimen más complejo que el observado en la última década. La desinflación continúa, pero persisten presiones estructurales derivadas de la política fiscal, la reconfiguración comercial y las restricciones en el mercado laboral, lo que limita el margen de relajación monetaria.

Estrategia de inversión de febrero
El inicio de 2026 confirma un cambio de régimen en los mercados financieros globales. A las favorables dinámicas cíclicas de crecimiento se superpone un aumento estructural de la incertidumbre geopolítica, fiscal y monetaria, con implicaciones relevantes para la asignación de activos.